El Hospital Reina Sofía realiza doce trasplantes renales a pacientes con dificultades para encontrar un órgano compatible

La colaboración entre inmunólogos y nefrólogos ha permitido incorporar una nueva técnica y así acortar la espera de estos pacientes que antes aguardaban aproximadamente 8 años y ahora uno

Los profesionales del Hospital Universitario Reina Sofía han reali-zado ya los doce primeros trasplantes renales, y con buena evolución, a pacientes hiperinmunizados, que presentan niveles muy elevados de anticuerpos y permanecen largos periodos en lista de espera porque la posibilidad de encontrar un donante con prueba cruzada negativa es baja. Estas personas presentan, por distintos motivos, niveles muy elevados de anticuerpos que reducen sus posibilidades de trasplante, concretamente, suelen desarrollar anticuerpos contra el 95% o más de los antígenos que se expresan en los riñones.

Estas intervenciones, que se han llevado a cabo en los últimos meses, han sido posibles gracias a la incorporación de esta nueva técnica y al trabajo conjunto de inmunólogos y nefrólogos del complejo sanitario cor-dobés. La principal aportación es que este nuevo programa permite carac-terizar inmunológicamente a los pacientes y discriminar quién va a responder de manera adecuada sin rechazar el órgano. Estos pacientes tardaban en trasplantarse una media de ocho años y ahora esperan aproximadamente un año.

Concretamente, la técnica permite identificar qué moléculas del sistema inmune están implicadas y cuáles no en el rechazo renal en estos enfermos. Uno de los profesionales responsables del proyecto, el inmunólogo Rafael Solana, explica que la técnica “abre una ventana de esperanza a pacientes que tenían hasta ahora muy pocas posibilidades de encontrar un donante compatible”.

La existencia de anticuerpos anti-HLA en los pacientes en lista de espera de un trasplante renal supone uno de los problemas más importantes a los que se enfrenta un equipo de trasplante en la actualidad. Concre-tamente, asegura el inmunólogo, “la fijación del complemento por parte de anticuerpos anti-HLA se asocia al rechazo, mientras que cuando estas moléculas no fijan el complemento no se produce dicho daño de forma inmediata. Gracias a esta técnica, alrededor del 70% de estos pacientes con extrema sensibilidad van a acortar el tiempo de espera para el trasplante”.

Otra de las responsables de este trabajo, la nefróloga María Luisa Agüera, apunta que ha sido fundamental “la implicación de ambos servicios”, así como también “los datos de un estudio retrospectivo que hemos realizado para profundizar en las causas del rechazo de los pa-cientes trasplantados en el Hospital Reina Sofía durante los últimos 15 años y donde se han analizado muestras de 250 pacientes trasplantados”.

Entre los profesionales, clínicos e investigadores, que han partici-pado en el desarrollo de esta técnica figuran los inmunólogos Rafael Solana, Juan Eduardo Molina y Ana María Navas y los nefrólogos María Luisa Agüera, Alberto Rodríguez Benot, María Dolores Navarro y Pedro Aljama. Este proyecto se justifica ante la necesidad de implantar avances en las técnicas de inmunología para mejorar las posibilidades de recibir un órgano.

Esta nueva técnica se enmarca dentro del Programa de Pacientes Renales Hiperinmunizados implantado por la Coordinación Autonómica de Trasplantes en 2008. En los cuatro primeros años de funcionamiento se trasplantaron de riñón en Andalucía 12 pacientes con muchas dificultades para encontrar un donante compatible, que representa el 0,8% de los 1.402 trasplantes renales realizados en los hospitales andaluces en este mismo periodo. A partir de 2012 se incorporaron novedades al programa relacionadas con los estudios inmunológicos que han permitido trasplantar a 49 pacientes más (donde se incluyen los 12 efectuados en el Hospital Reina Sofía recientemente), un cambio que ha conseguido multiplicar casi por cinco el número relativo de trasplantes de pacientes hiperinmunizados.

Este programa andaluz se apoya en un sistema informático que ayuda a predecir de forma fiable y rápida la posibilidad de rechazo del órgano por parte del receptor mediante el cruce virtual de datos, mejorando así la supervivencia del implante a largo plazo. Lo más importante es que permite llevar a cabo trasplantes que antes eran muy difícil realizar.