Más de 1.000 personas han sido intervenidas de cataratas en el Hospital Valle de Guadiato desde su apertura

Esta cirugía, que supone casi el 80% de la actividad quirúrgica de Oftalmología, se realiza mediante una sofisticada técnica menos invasiva, que posibilita una recuperación más rápida del paciente

Un total de 1.118 personas han sido intervenidas quirúrgica-mente de cataratas por el Servicio de Oftalmología del Hospital de Alta Resolución Valle del Guadiato, -ubicado en el municipio cordobés de Peñarroya-Pueblonuevo- en los últimos cinco años, concretamente desde que el centro puso en marcha este servicio, a finales de abril de 2009.

Las personas que padecen cataratas sufren una pérdida de trans-parencia del cristalino que provoca visión borrosa y, si no se trata, hasta ceguera. La cirugía para corregir esta afección que se lleva a cabo en el hospital peñarriblense emplea la técnica más avanzada y menos invasiva que existe en la actualidad para tratar este problema visual: la denominada facoemulsificación, que requiere únicamente el uso de anestesia tópica y permite una recuperación más rápida del paciente.

La cirugía oftalmológica supone un 27% del total de interven-ciones que se realizan en los quirófanos del hospital. Asimismo, la cirugía de cataratas es la intervención más habitual que lleva a cabo el Servicio de Oftalmología, representando más del 78% del total de intervenciones en esta especialidad.

Técnica quirúrgica

El facultativo especialista en oftalmología del Hospital de alta Resolución Valle del Guadiato, Jesús R. Sánchez Luque, explica que la técnica empleada consiste en una incisión de menos de tres milímetros en el interior del ojo a través de la cual, y mediante una sonda que emite ultrasonidos, se rompe y se aspira la catarata.

Posteriormente, a través de la incisión, se introduce una lente intraocular flexible y plegada que sustituye al cristalino. Gracias a ello, no se induce al astigmatismo, la recuperación visual es muy rápida y, además, si se calcula correctamente la graduación de la lente introducida, es posible también corregir la hipermetropía o la miopía existentes de antes de la intervención, permitiendo al paciente ver sin necesidad de gafas.

Entre las ventajas que supone el empleo de este procedimiento quirúrgico para tratar las cataratas, destacan la ausencia de sangre, que no es necesario realizar suturas o aplicar la anestesia mediante inyecciones perioculares o incluso anestesia general, pero sobre todo no es preciso tapar el ojo tras la cirugía y la visión se recupera de manera inmediata.
Sánchez Luque destaca que el alto índice de envejecimiento que presenta la comarca del Valle del Guadiato implica también un mayor grado de afectación de cataratas en su población mayoritaria, en comparación con la media general. De ahí la importancia de contar con una técnica quirúrgica de estas características para operar las cataratas.

El especialista en oftalmología del centro guadiateño resalta: “el hecho de usar una tecnología tan sofisticada hace incluso, en ocasio-nes, pensar a los pacientes que la intervención no es un acto quirúr-gico, pero contrariamente a ello, su complejidad técnica es muy elevada y, aunque la duración sea breve, puede conllevar, como toda operación quirúrgica, posibles complicaciones. Precisamente para evitarlas, se requiere una total colaboración por parte del paciente, que está despierto y tiene capacidad de movimiento durante la intervención, por ello su estado de nerviosismo influye en el resultado”.

En este sentido, cabe destacar que la principal causa de las ca-taratas es la edad, afecta aproximadamente a la mitad de las personas con edades comprendidas entre los 65 y los 74 años y a más del 70% de los mayores de 75 años. Actualmente, el único tratamiento eficaz y reparador de esta afección es la cirugía, ya que no existen medica-mentos, colirios o suplementos dietéticos que puedan prevenir o retrasar su aparición.