Cardiólogos revisan en el Hospital Reina Sofía las indicaciones del balón dispensador de fármacos en pacientes coronarios

Este encuentro, que forma parte del tradicional curso sobre avances en cardiología, cuenta con la participación de expertos nacionales con amplia experiencia en el uso de este tipo de implantes

Alrededor de 75 especialistas acuden esta semana a una nueva edición del curso sobre avances en cardiología que desde hace unos años organiza la Unidad de Gestión Clínica de Cardiología del Hospital Universitario Reina Sofía para abordar desde un punto de vista teórico y práctico las novedades que se van produciendo en el ámbito de la cardiología intervencionista, materia en la que el complejo sanitario cordobés destaca por sus procedimientos novedosos y buenos resultados.

La reunión, que comenzó ayer, congrega a los máximos expertos nacionales en el uso del balón liberador de fármacos en el tratamiento de la patología coronaria. Este dispositivo lleva ya unos años en el mercado, si bien su uso no está muy extendido, por lo que el encuentro se propone discutir y analizar al detalle sus ventajas e inconvenientes respecto a otras técnicas (fundamentalmente el implante del stent convencional), en qué tipo de pacientes tiene indicación este nuevo tratamiento y los distintos tipos existentes.

Para ello, presentan su experiencia los cardiólogos intervencionistas de diferentes hospitales del país (Madrid, Sevilla, León, Burgos, Vitoria y Granada) que cuentan con una trayectoria más amplia en el uso de estos balones liberadores de drogas, como también se conoce en el lenguaje médico.

Se trata de una alternativa al tratamiento de las estenosis (estrechamiento) arteriales. El concepto de que se podía utilizar un balón para liberar un medicamento sin utilizar un stent lo desarrolló por primera vez el doctor Scheller, de la Universidad de Saarland (Alemania) en 2002. La principal ventaja, apuntan los expertos, es que se puede hacer una angioplastia con todas las garantías de liberar un fármaco supresor del proceso inflamatorio sin dejar un cuerpo extraño en la arteria.

Actividad asistencial

El organizador del curso, el responsable de la UGC de Cardiología, José Suárez de Lezo, asegura que “a cerca del 90% de los pacientes que tratamos en Hemodinámica por patología coronaria le implantamos stents liberadores de fármacos y el balón lo reservamos para casos muy concretos: cuando el paciente tiene vasos pequeños, en situaciones en las que no podemos enganchar el stent o cuando pensamos que éste no es la mejor solución”. Cerca de 2.000 pacientes son tratados cada año con procedimientos percutáneos en el Hospital Reina Sofía, la mayoría con stent.

Además, los cardiólogos cordobeses y de otros centros realizan esta mañana casos prácticos en las salas de hemodinámica del hospital, que los asistentes pueden seguir en directo por videoconferencia desde la sala docente de Cardiología. Esta parte práctica se lleva a cabo hoy, el segundo día del curso.

La enfermedad arterial coronaria está ocasionada fundamentalmente por la aterosclerosis, a medida que se acumula la placa la arteria se estrecha y dificulta el flujo sanguíneo. Los cardiólogos intervencionistas acceden a la zona donde se ha producido el estrechamiento u oclusión por cateterismo, a fin de resolver el problema.