El Hospital Reina Sofía forma a 60 residentes de Ginecología de Andalucía y Extremadura en cirugía laparoscópica

Se trata de la primera vez que el complejo sanitario, conjuntamente con la SEGO, organiza esta actividad formativa que incluye la retransmisión de intervenciones quirúrgicas en directo y la práctica con simuladores

El Hospital Universitario Reina Sofía, la Sociedad Española de Obs-tetricia y Ginecología (SEGO) y la Sociedad Española de Endoscopia Ginecológica forman desde hoy y hasta el próximo sábado a alrededor de 60 especialistas internos residentes de Ginecología de tercer y cuarto año llegados de la mayoría de los centros andaluces y extremeños en el manejo de la cirugía laparoscópica. Esta actividad va a permitir que los residentes terminen su formación con conocimientos que hasta ahora no tenían en este terreno de la cirugía de mínima invasión.

Se trata el I Curso avanzado en cirugía laparoscópica que incluye formación teórica, con sesiones magistrales sobre las técnicas más novedosas en este campo de la medicina, y práctica, con la retransmisión en directo de intervenciones quirúrgicas realizadas en los quirófanos del hospital y, ya en horario de tarde, los alumnos podrán poner en práctica sus conocimientos en simuladores.

Todos los asistentes deberán superar una prueba teórica y otra práctica supervisada por un evaluador europeo. La parte práctica es fundamental y, para ello, el curso cuenta con 18 profesores tutores, ya que se apuesta por una formación individualizada. El encuentro se desarro-llará entre el salón de actos del hospital y dos aulas del Edificio de Consultas Externas. La mayoría de los docentes del curso son ginecólogos del Hospital Reina Sofía aunque, para dar carácter multicéntrico, el programa también recoge la participación de especialistas de otros centros andaluces.

Entre las intervenciones que se van a realizar figuran histerectomías de útero y de ovario (que consisten en extirpar miomas por laparoscopia, sin necesidad de usar la cirugía convencional, con la posibilidad de conservar estos órganos). Además, se completará la actividad con cirugías oncológicas también por laparoscopia. Algunos de los residentes que asisten al curso están acostumbrados a participar en este tipo de intervenciones, mientras que para otros suponen una novedad estos procedimientos.

Homologación europea

Este curso, que cuenta con la homologación de la Sociedad Europea de Endoscopia Ginecológica (ESGE) y de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), es la primera que se desarrolla a nivel regional. El título que obtienen los residentes al finalizar este curso avanzado es la única acreditación europea a la que pueden acceder los residentes andaluces.

El organizador de esta actividad es el director de la Unidad de Gestión Clínica de Obstetricia y Ginecología del hospital cordobés, que, además, este mismo mes ha asumido la presidencia de la SAGO, José Eduardo Arjona. La previsión es poder celebrar este encuentro con periodicidad anual con el Hospital Reina Sofía como sede, gracias a los avances que ha ido incorporando el centro en los últimos años en el campo de la endoscopia ginecológica.

Referente

En este sentido, el doctor Arjona explica que “el centro cordobés es referente a nivel internacional en el uso de la histeroscopia, fundamen-talmente en oclusión tubárica con Essure y el empleo de una nueva técnica que permite vaporizar miomas uterinos con láser de diodo en consulta sin pasar siquiera por el quirófano”. Además, en la actualidad, la mayoría de la cirugía ginecológica se lleva a cabo por laparoscopia. A esto hay que añadir, prosigue el especialista, “la cirugía conservadora que hacemos en pacientes con cáncer de cérvix, que aún se lleva a cabo en pocos hospitales en España, y, por otra parte, los buenos resultados en el tratamiento de la incontinencia urinaria”.

La cartera de servicios de esta unidad es muy amplia y abarca tra-tamientos de medicina fetal, reproducción asistida, menopausia, gineco-logía oncológica, el empleo de la cirugía laparoscópica y la convencional, así como histeroscopias e intervenciones de suelo pélvico, entre otras. Las principales ventajas de emplear este abordaje de mínima invasión frente a la cirugía convencional se concreta en menos molestias para el paciente, menos tiempo de hospitalización y la reducción de las posibles complica-ciones postquirúrgicas.