La Unidad de Rehabilitación Cardiaca del Hospital de Montilla

La Unidad de Rehabilitación Cardiaca del Hospital de Montilla entró en funcionamiento a finales del año 2011 y se ubica en una sala dentro del gimnasio del hospital. Dispone, entre sus recursos materiales, de dos cicloergómetros para pedalear, una cinta para andar y correr, una central de monitorización cardiaca con tres puestos y un carro de resucitación cardiopulmonar con desfibrilador. Asimismo, cuenta con un equipo compuesto por un médico rehabilitador, dos cardiólogos, un fisioterapeuta y un enfermero.

Los profesionales que se encargan de la atención a estos pacientes llevan a cabo sesiones individuales con cada uno de ellos donde se abordan aspectos específicos relacionados con el riesgo cardiovascular tan diversos como: entrevista con el paciente y explicación del programa de rehabilitación; valoración inicial de enfermería haciendo hincapié en los riesgos detectados en la entrevista (escala de depresión y de ansiedad, escala de dependencia al tabaco, etc.); explicación del proceso natural de la enfermedad y signos de alarma; abordaje de los factores de riesgo cardiovascular -obesidad, dieta y ejercicio físico, tabaquismo, alcohol, colesterol, diabetes- y derivación, si es necesario, a otras consultas para tratar el problema; fármacos para síndrome coronario agudo; reincorporación al trabajo y salud sexual.

Igualmente, se llevan a cabo sesiones grupales de ejercicio en el gimnasio del hospital de dos horas de duración, que se componen de toma de constantes y monitorización cardíaca (15 minutos), calentamiento (30 minutos), ejercicio aeróbico durante 50 minutos, relajación y vuelta a la calma (15 minutos) y, para finalizar, de nuevo toma de constantes y desmonitorización (10 minutos).

Balance

El número de sesiones en gimnasio previsto para cada paciente es de 25. Desde que se inició la actividad en la Unidad de Rehabilitación Cardíaca del centro montillano se han llevado a cabo en total cerca de 400 sesiones con los distintos pacientes y se han visto una veintena de pacientes en una franja de edad entre los 40 y 70 años.

Cabe destacar que la mayoría de los pacientes llevaban un estilo de vida sedentaria antes del evento cardiovascular. Tras finalizar el programa de rehabilitación el 100% de los pacientes mejoran la prueba de esfuerzo y casi todos son capaces de caminar una hora.

En lo que va de año, de enero a septiembre de 2016, se han incorporado al programa de rehabilitación cardíaca ocho pacientes nuevos, con un promedio de edad de 52,5 años, que han efectuado una media de 22 sesiones cada uno. De ellos el 75% son hombres frente al 25% de mujeres. Tres de cada cuatro han logrado también perder peso y alcanzar un índice de masa corporal considerado saludable y todos los pacientes que eran fumadores antes de su afección cardíaca (un 65% del total) han abandonado el nocivo hábito tabáquico con objeto de prevenir nuevos episodios, para ello se les oferta ayuda para deshabituación tabáquica y seguimiento con el objetivo de evitar recaídas.