MINUTO DE SILENCIO EN LA SEDE DE CRUZ ROJA POR LA MUERTE DE 6 VOLUNTARIOS EN NIGERIA


El Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja está conmocionado por la muerte de personas civiles y de seis trabajadores humanitarios de la Cruz Roja Nigeriana a consecuencia de un ataque aéreo cometido el pasado martes 17 de enero en la localidad de Rann, próxima a la frontera entre Nigeria y Camerún.

El voluntariado y el personal técnico de Cruz Roja Española han dedicado un minuto de silencio, al mediodía de hoy, ante las sedes de la Institución en toda España, entre ellas la de Córdoba, para expresar sus condolencias a las familias de las víctimas, y para recordar que la misión humanitaria ha de ser protegida.

Según el presidente de Cruz Roja Española, Javier Senent, es inaceptable que tantos civiles hayan sido asesinados y heridos. Los trabajadores y voluntarios humanitarios deben ser capaces de operar con seguridad y poder prestar asistencia vital donde sea necesario, sin temor a perder sus vidas. Las partes en el conflicto deben cumplir con sus obligaciones bajo el derecho internacional humanitario para asegurar que los civiles no sean afectados por las hostilidades.

Los seis trabajadores humanitarios se hallaban en Rann en el marco de una operación humanitaria por la que se distribuyeron alimentos para más de 25.000 personas desplazadas. Horas después del ataque aéreo del martes, se trasladó a Rann un equipo de cirujanos del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), mientras otro equipo en Maiduguri se preparaba para prestar apoyo al Ministerio de Salud con la recepción de las víctimas. El equipo en Rann realizó el triaje de unos 100 pacientes, en tanto que nueve pacientes en estado crítico fueron evacuados en helicóptero a Maiduguri el martes. Quedan en Rann unos 90 pacientes, de los cuales 46 tienen lesiones graves y deben ser evacuados a Maiduguri con urgencia. Los pacientes son atendidos al aire libre, en un entorno precario.