El Hospital Infanta Margarita organiza un foro de pacientes que siguen terapia de sueño para analizar sus temores, retos y expectativas

El Hospital cuenta con una Consulta de Terapias Respiratorias, que atiende a pacientes derivados de Neumología y en la que se realiza seguimiento de casos y pruebas diagnósticas relacionadas con la unidad del sueño

El Hospital Infanta Margarita de Cabra (Córdoba) ha organizado un foro de pacientes que siguen una terapia de sueño para analizar sus temores, retos y expectativas. En este foro han participado esta mañana 20 pacientes que siguen una terapia de sueño y especialistas del servicio de Neumología, adscrito a la Unidad de Gestión Clínica de Medicina Interna. Concretamente, estos pacientes son personas que han sido tratadas en la consulta de Neumología y en la de terapias respiratorias y que, además, han recibido una formación en común sobre Apnea del Sueño.

El objetivo de este encuentro, según ha explicado el director Médico del Área Sanitaria Sur de Córdoba, Miguel Ángel Fernández, “es implicarse con el propio paciente para conocer sus necesidades, con la pretensión de obtener información para poder trabajar en la mejora de su calidad de vida, dentro de la salud respiratorio”. Este tipo de encuentros se llevan a cabo en Centros de Atención Integral de Enfermedades Respiratorias y el Hospital Infanta Margarita es uno de ellos.

Esta definición implica poder dar a conocer a los pacientes su enfermedad, iniciar el tratamiento de forma tutelada y mejorar el cumplimiento, se trata de un enfoque multidisciplinar. Para ello, el Hospital Infanta Margarita cuenta con una consulta específica en la que ofrecer un tratamiento más personalizado al paciente.

Según ha explicado el especialista en Neumología del Hospital Infanta Margarita, Bartolomé Poyato, “dejar de respirar entre ronquidos puede durar desde diez segundos hasta algunos minutos y puede repetirse, en los casos severos, más de 30 veces en una hora”. La consecuencia de esta falta de descanso, según ha explicado, “es la somnolencia diurna que puede provocar accidentes de tráfico o laborales”.

En este contexto, el neumólogo ha detallado que los tratamientos varían de los casos leves, en los que adoptar hábitos saludables es suficiente, a los casos severos, en los que los pacientes necesitan dormir con una CPAP (presión positiva continua en la vía aérea)”.

El sueño

Según ha expuesto Poyato, “el sueño es un proceso necesario para vivir, aunque no todo el mundo necesita dormir las mismas horas y, también varía en función de las etapas de la vida”. El objetivo del sueño es recuperar las fuerzas y la energía gastada durante el día, “por lo que si se intenta suprimir el sueño de forma prolongada aparecerían alteraciones que podrían ser graves”. En este sentido, el neumólogo señala que 1 de cada 4 individuos duerme mal (pocas horas, desorden de horarios, etc).

El sueño normal no es una situación de reposo total, hay cambios de posición, oscilaciones de la frecuencia cardiaca, de la respiración y hay actividad en los músculos y en el cerebro. Asimismo, según explica el neumólogo del Hospital Infanta Margarita, “el sueño tiene varias fases que se repiten a lo largo de la noche unas 4 ó 5 veces”. El especialista ha ejemplificado estas fases de la siguiente manera: “Imaginemos que cogemos un ascensor en el 4º piso, bajar al 3º sería la fase I (estamos quedando dormidos, duermevela); en el 2º piso estaría la fase II en la que estamos dormidos pero que es un sueño superficial; el 1º piso y el bajo serían las fases III y IV, en las que estamos profundamente dormidos y se necesitan estímulos más potentes para despertarnos”.

Ambas fases constituyen el sueño reparador y, por ejemplo, durante ellas se segrega la hormona del crecimiento, tan importante para los niños. Hay otra fase en la que disminuye la actividad cerebral y están relajados todos los músculos, aunque en ella se produce un movimiento de ojos característico, es la fase REM y si nos despertamos en esta fase recordamos los sueños”, concluye.

Apnea

Puede ser normal tener algunas paradas (apnea) esporádicas de la respiración durante la noche, pero si son muy numerosas y duran más de 10 segundos podemos tener problemas. Estas paradas se producen porque la vía aérea superior a nivel de la garganta se colapsa, bien como consecuencia de la relajación muscular que se produce durante el sueño o por el efecto de una obstrucción anatómica a nivel de dicha zona (amígdalas grandes, cuello corto, etc). Al cierre completo de la vía aérea se le llama apnea y cuando es parcial, se denomina hipoapnea.

La apnea del sueño es un trastorno que ocurre durante el sueño y cursa con frecuentes episodios de interrupciones o pausas. Aparte de las paradas, los pacientes suelen tener otros síntomas. Presentan ronquidos fuertes, se suelen levantar por la noche a orinar, en alguna ocasión se despiertan con sensación de asfixia y por la mañana tienen la impresión de no haber descansado bien.

Hay pacientes con cientos de paradas durante la noche que fragmentan el sueño, lo que conlleva que se duerma en situaciones normales de la vida diaria como leyendo, en el cine, conduciendo… estos casos se denominan hipersomnolencia diurna.

Por otro lado, con cada apnea, el oxígeno en la sangre desciende, la suma de todo este tiempo sin oxígeno y el hecho de que se repita cada noche, puede producir trastornos cardiorespiratorios, alteraciones neurocognitivas e incluso disfunciones en las relaciones sexuales.

La apnea del sueño es una enfermedad muy frecuente. Casi el 40% de la población ronca, pero sólo el 10% de ellos tiene un Síndrome de Apnea del Sueño significativo. Por tanto, afecta al 4% de la población y se calcula que en España hay entre 1 ó 2 millones de personas que lo padecen, pero lo peor es que sólo están diagnosticados el 10%. Los hombres son más propensos a sufrirlo, aunque al llegar a la menopausia la frecuencia se iguala con las mujeres. La obesidad es un factor de riesgo y cualquier alteración anatómica a nivel de vía aérea superior también favorece su presencia.