CRUZ ROJA LLENA CÓRDOBA DE JUEGOS PARA CELEBRAR UN DÍA DE LA BANDERITA POR LA INFANCIA


Cruz Roja ha llenado hoy 5 de octubre las calles de Córdoba de juegos con un único objetivo: ayudar a aquellos menores que más están sufriendo las consecuencias de la actual situación socioeconómica.

Como ya hiciera en 2014 y el pasado año, la idea que perseguía la institución humanitaria es que hoy, Día de la Banderita, las calles de la capital fueran una fiesta en la que la ciudadanía cordobesa pudiera hacer, de una forma dinámica y divertida, frente común para ayudar a la infancia.

“Nos seguimos encontrando con muchas familias en situación de pobreza y exclusión social, lo cual se refleja en los menores que tienen a su cargo”, explica Cándida Ruiz, presidenta provincial de Cruz Roja. Por ello, “se ha decidido dedicar un año más la recaudación íntegra de este día tan importante para la organización a nuestros proyectos de apoyo a la infancia”.

Al igual que ya ocurrió en 2016, el eje temático del evento giró en torno al mundo de los juegos, de forma que según la mesa que se visitara, quien colaboraba tenía la posibilidad de jugar con el aro o el diábolo, saltar a la comba, echar una partida de Quién es Quién o del Conecta 4, entre otros juegos que había repartidos por la treintena de mesas que se distribuyeron por la ciudad.

Por ello, además del habitual #DiaBanderita, la institución humanitaria usó en redes sociales el hashtag #LaInfanciaEnJuego, uniendo el objetivo de la Fiesta de la Banderita y la temática de las mesas.

En el acto de presentación de la Fiesta de la Banderita acompañaron al personal de Cruz Roja distintas autoridades políticas, como la alcaldesa de Córdoba, Isabel Ambrosio; el subdelegado del Gobierno, Juan José Primo Jurado; o la delegada del Gobierno de la Junta, Rafaela Crespín

De igual modo, también asistieron a dicho acto representantes de aquellas empresas y entidades que han colaborado un año más en el éxito de esta tradicional iniciativa solidaria, como Fundación Cajasur, Fundación Caja Rural del Sur, Grupo Alsara, Fundación Magtel, Festivales del Sur, la Fundación del Córdoba CF, el Colegio Oficial de Farmacéuticos o Adevida

Asimismo, también tuvieron su cuota de protagonismo en el evento un par de grafiteros cordobeses, Kalama y Daruh One-, que ofrecieron su creatividad a la causa.

“La idea es que hoy todos los cordobeses, de una u otra forma, tengan la oportunidad de aportar su granito de arena y ayudar a todos esos menores en situación de vulnerabilidad que cada año atendemos desde nuestra entidad”, añade Cándida Ruiz.

El pasado año, Cruz Roja intervino en la provincia con más de 12.500 menores, en actividades como refuerzo educativo, entrega de material escolar y de juguetes, reparto de meriendas, escuelas de verano, ayudas para vestuario, calzado o gafas, sensibilización en diversas temáticas o atención a infancia hospitalizada, entre otras.

Una amplia labor a la que la organización espera dar un espaldarazo con la recaudación de este nuevo Día de la Banderita, que –como cada año- cuenta con colaboraciones de empresas, de centros educativos y más de un centenar de voluntarios y voluntarias de la entidad.

Todos unidos por una misma causa: tender la mano a los niños y niñas de Córdoba en riesgo de exclusión social. Y es que Cruz Roja ha decidido poner el foco sobre las consecuencias que la actual situación socioeconómica está teniendo para la infancia, entre las que se encuentran el aumento del fracaso escolar y las dificultades de muchas familias para afrontar los gastos derivados de la escuela y alimentación de sus hijos e hijas.

Y para quienes no tengan posibilidad de colaborar con su donativo en la calle, pueden hacerlo a través de la página web www.cruzroja.es o enviando un SMS con la palabra “BANDERITA” al 28092, con un coste de 1,2 euros íntegros para la campaña.

Estos fondos permitirán a la organización ofrecer diferentes ayudas que faciliten que familias en situación de vulnerabilidad puedan cubrir ciertas necesidades que están dejando a un lado para poder llegar a fin de mes, y que suponen una merma de sus condiciones de vida y de las de los menores que tienen a su cargo: insuficiencias alimentarias; falta de cuidados de salud; bajo rendimiento académico; discriminación en la escuela por carecer de ropa y calzado adecuado, libros, lápices, cuadernos, mochila o gafas; disminución de la intensidad del cuidado e higiene personal y del hogar…