El Hospital de Montilla logra el distintivo de ‘Centro contra el Dolor Perioperatorio’


El centro, que ya contaba con la distinción de ‘Centro contra el dolor en Urgencias, ha puesto en marcha también buenas prácticas en la atención al dolor con pacientes quirúrgicos

El hospital comarcal de Montilla ha logrado recientemente el distintivo de ‘Centro contra en el Dolor Perioperatorio’, que reconoce las buenas prácticas puestas en marcha por el centro en la atención y abordaje del dolor en pacientes quirúrgicos. Esta nueva certificación, emitida por el Observatorio para la Seguridad del Paciente -integrado en la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía- se une a la distinción con la que ya contaba en la modalidad de dolor en Urgencias.

Este nuevo distintivo atañe a la atención del paciente antes, durante y después de la intervención quirúrgica. Así, algunas de las buenas prácticas llevadas a cabo en este sentido son, por ejemplo, la protocolización de las pautas analgésicas ligadas a cada tipo de intervención quirúrgica, o el hecho de que antes de la cirugía, en consulta previa, ya comienza a tratarse con el paciente el tema del dolor, aportándole información específica y material informativo.

Asimismo, en el postoperatorio se lleva a cabo un seguimiento personalizado del paciente donde se incorpora la continua evaluación del dolor, adecuando la pauta analgésica en función de la intensidad de éste que percibe el paciente. Igualmente, en el caso de la cirugía mayor ambulatoria, dentro de los protocolos se ha incorporado el motivo de ‘dolor intenso tras la intervención quirúrgica’ como posible causa para dejar ingresado al paciente.

José Miguel Tapia, supervisor de enfermería de quirófano del hospital, resalta la importancia de la coordinación entre profesionales y áreas hospitalarias para llevar a cabo el abordaje integral del paciente con dolor. “Este distintivo, más allá del reconocimiento al esfuerzo realizado por todos los profesionales del Bloque Quirúrgico y del resto de áreas de nuestro hospital, nos ha servido para protocolizar actuaciones trabajando de manera conjunta con una visión integral de nuestros pacientes quirúrgicos”.

“Es sin duda una buena forma de poner el acento en algo tan importante para el paciente intervenido como es el miedo a sufrir dolor. Así, este proceso nos insta a trabajar siempre teniendo en cuenta la percepción de dolor de nuestros pacientes, haciendo del bienestar de los mismos una prioridad al mismo nivel de cualquier otra constante vital objetiva, lo que sin duda nos ayuda a obtener resultados más satisfactorios tanto en el post-operatorio inmediato como al alta definitiva”, añade Tapia.

Por otro lado, cabe subrayar a este respecto otro tipo de medidas como la inclusión en el Plan de Formación de los trabajadores de la Agencia de cursos y formaciones adaptadas a las distintas categorías profesionales, para un mejor abordaje del dolor. Especialmente reseñable en este campo resulta el acuerdo con la Fundación Grünenthal en esta materia.