La Academia Española de Dermatología y Veneorología premia un trabajo de dermatólogos del Hospital Reina Sofía


La Sección Andaluza de esta sociedad científica reconoce una comunicación presentada en la que se expone un caso clínico de especial complejidad diagnosticado y tratado por los profesionales del centro

Profesionales de la Unidad de Gestión Clínica de Dermatología del Hospital Universitario Reina Sofía han recibido el premio a la mejor comunicación en el encuentro regional que hace unos días congregó en Almería a más de 200 especialistas en este campo. El encuentro, organizado por la Sección Andaluza de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), ha reconocido un trabajo presentado por profesionales del complejo sanitario cordobés en el que se expone un caso clínico de especial complejidad.

Entre los dermatólogos autores de la comunicación premiada figuran Manuel Galán, Marcelino González, Juan Luis Sanz, José Luis Hernández, Pedro Gómez, Gloria Garnacho y Antonio Vélez. El trabajo se titula ‘Que los árboles no te impidan ver el bosque’ y explica la importancia de valorar al paciente en su conjunto, obviando detenerse en un único detalle.

Concretamente, el trabajo muestra como un paciente catalogado inicialmente por una lesión cutánea muy concreta como síndrome de Sturge-Weber (enfermedad rara de carácter hereditario que provoca problemas neurológicos), finalmente gracias a la capacidad diagnóstica, experiencia y abordaje integral por parte de los dermatólogos del Reina Sofía pudo ser diagnosticado de otra patología genética (síndrome de malformación capilar-malformación arteriovenosa), que podría haberle limitado seriamente su calidad de vida e incluso haberle provocado complicaciones vitales.

Según explica el autor principal y dermatólogo del hospital cordobés, Manuel Galán, “este síndrome es muy poco frecuente (1 de cada 100.000 pacientes en Europa) y desarrolla lesiones cutáneas características, que sabiéndolas identificar, permiten diagnosticar malformaciones arteriovenosas cutáneas y/o internas que, sin diagnóstico, pueden llegar a comprometer la vida del paciente (ulceraciones en la piel, fallos sistémicos, accidentes cerebrovasculares, etc)”. En esta línea, el doctor Galán señala que “un diagnóstico precoz permite hacer un estudio de todas las complicaciones que puedan desarrollarse y plantear qué abordaje y tratamientos son los más adecuados”.

Este paciente fue atendido en la unidad de dermatología pediátrica del hospital cordobés, cuya responsable es la doctora Gloria Garnacho. En ella, se atiende a más de 2000 pacientes al año, derivados desde Atención Primaria, con la que se mantiene una estrecha y permanente colaboración, así como también desde cualquier especialidad pediátrica hospitalaria, con quienes también se colabora continuamente en la asistencia a pacientes hospitalarios e interconsultas urgentes.

La Unidad de Gestión Clínica de Dermatología del hospital, dirigida por el doctor Antonio Vélez, es un servicio puntero a nivel nacional, referente para el abordaje de determinadas patologías, entre ellas la psoriasis, que ha permitido que muchos cordobeses y andaluces se hayan beneficiado de los tratamientos más novedosos y efectivos para resolver los problemas de la piel. La Unidad de Gestión Clínica de Dermatología del hospital registra una actividad media anual que supera las 33.000 consultas y 1.800 intervenciones, la mayoría de ellas de Cirugía Mayor Ambulatoria. También se realizan una media de 6.000 teleconsultas cada año (esta última herramienta está especialmente diseñada para las lesiones tumorales y pigmentadas, y permite el diagnóstico precoz del cáncer de piel).