La Unidad de la Voz del Hospital Reina Sofía incorpora novedades en el tratamiento de este grupo de enfermedades

Profesionales de Otorrinolaringología han ido ampliando las opciones terapéuticas con la realización de infiltraciones en las cuerdas vocales con fármacos o la cirugía transoral endoscópica para tumores de laringe

La Unidad de la Voz del Hospital Universitario Reina Sofía, integrada en la Unidad de Gestión Clínica de Otorrinolaringología, ha ido incorporando novedades en el tratamiento de este grupo de enfermedades. Concretamente, los especialistas del hospital han introducido nuevas técnicas de carácter terapéutico que mejoran la calidad de vida de los y las pacientes que sufren alguna de estas patologías.
Hoy se conmemora el Día Mundial de la Voz y en esta efeméride, el hospital quiere reconocer el trabajo y compromiso de los y las especialistas que cada día intentan mejorar el servicio que se ofrece a los usuarios. En este sentido, entre las últimas mejoras incorporadas a la cartera de servicios de la Unidad de la Voz destaca la realización de infiltraciones en las cuerdas vocales con fármacos que permiten modelar su estructura y funcionalidad.
Concretamente, los y las especialistas utilizan corticoides para las lesiones cicatriciales, toxina botulínica para los casos de disfonía espasmódica o, en el caso de que la patología sea la incompetencia glótica leve, se utiliza el ácido hialurónico. Según explica el responsable de la Unidad de la Voz, Leonardo Rodríguez, “se trata de una técnica mínimamente invasiva, ya que las infiltraciones se realizan en la propia consulta, sin necesidad de pasar por quirófano. Esto es especialmente relevante para el usuario o la usuaria, ya que algunos necesitan más de una infiltración y el hecho de evitar el quirófano, que antes era el procedimiento habitual, implica la reducción de riesgos para nuestros pacientes”.

Asimismo, la Unidad ha incorporado novedades en el tratamiento de los pacientes oncológicos con la práctica de la cirugía transoral endoscópica que, según destaca el especialista en Otorrinolaringología José Gutiérrez “permite operar, junto a la cirugía láser, tumores de laringe conservando una voz de calidad razonable”.
La Unidad de la Voz del hospital se creó hace más de diez años para el estudio y tratamiento de la misma. En ella, se atienden anualmente a más de 850 pacientes, un número que va en incremento. La mayor parte de los pacientes son personas cuya actividad laboral les obliga a hacer un uso prolongado e intenso de este instrumento. El principal síntoma suele ser la disfonía y, en este punto, según Rodríguez “es importante realizar un diagnóstico precoz de este trastorno, que viene provocado por la presencia de lesiones de tamaño reducido”. Según los especialistas, el mayor número de patologías vocales se registra en el colectivo de docentes y, por otro lado, los cantantes son los que suelen presentar menor capacidad para tolerar estas alteraciones.
En esta línea, Leonardo Rodríguez señala que “la mayor prevalencia de las alteraciones vocales ocurre entre los 25 y los 45 años, aunque son frecuentes en todos los grupos de edad”. La disfonía es la alteración de la voz más frecuente de quienes usan las cuerdas vocales como instrumento de trabajo. Esta alteración puede ser funcional (no se observan anomalías en las cuerdas vocales) u orgánica (sí se pueden ver las anomalías en las cuerdas vocales).
Actualmente, la principal prueba diagnóstica continúa siendo la estroboscopia. Se trata de una prueba no invasiva que consigue visualizar la vibración ‘a cámara lenta’ de las cuerdas vocales, permitiendo identificar lesiones que ocasionan los trastornos de la voz.