Buenas prácticas en humanización al parto

El Hospital de Montilla potencia el vínculo entre madre e hijo, fomentando el contacto permanente de ambos desde el momento del nacimiento. Para ello se aplican medidas como el contacto piel con piel en todos los partos normales, o el método canguro en niños de bajo peso que requieren ingreso. De esta forma, todos los bebés nacidos en el centro montillano tienen, inmediatamente después de nacer, este tipo de contacto directo con la madre o, en su defecto –como en el caso de partos por cesárea no programada-, con el padre.

Recientemente se ha elaborado y puesto en marcha el procedi-miento que permite llevar a cabo el contacto piel con piel en las cesáreas programadas. Para ello se invitó a la Comisión de Lactancia del hospital a los responsables de Anestesia que se involucraron activamente para que fuera posible la realización del ‘piel con piel’ en este tipo de situaciones. Gracias a ello, en los casos de cesáreas programadas los recién nacidos inician la lactancia en la primera hora después del nacimiento, dentro del propio quirófano. Cuando se trata de cesáreas no programadas o surgen causas maternas o neonata-les de otro tipo, la lactancia materna suele iniciarse algunas horas después del nacimiento, siempre que la madre así lo desee.

También en la línea de impulsar la atención humanizada del parto, el Hospital de Montilla tiene implantada la figura de la matrona responsable, para que la madre sea atendida en todo el proceso por la misma profesional. Esta matrona ofrece una atención personalizada a la mujer y se encarga de informarla de todas las opciones disponibles para que ésta elija la opción de parto más acorde con sus preferencias. Las matronas ofrecen a las gestantes un consultorio telefónico diario, desde las 16h hasta las 20h, para resolver dudas relacionados con la lactancia.

El hospital montillano cuenta con un ‘hotel de madres’ consistente en un espacio especialmente acondicionado que usan las mujeres dadas de alta con hijos ingresados, evitando su separación y garantizando así la continuidad de la lactancia.